La jornada inaugural de Radar Joven 2025 dio espacio a dos jóvenes artistas que se desenvuelven en el escenario como si lo hubieran hecho siempre y nunca se hubiera bajado de él. Julia de Arco (19) y Alba Reche (27) encarnan el magnetismo con unos proyectos musicales que navegan entre la efervescencia popera, la frescura y la autenticidad.

Jueves. 19:30 horas. Un grupo de amigas se pierde antes de llegar a La Sala del Movistar Arena, el nuevo cosmos musical que complementa la oferta del antiguo Wizink Center de Madrid. Hay sold out. Cuando llegan enseguida se sitúan en la cola que da la vuelta al recinto, que tiene acceso independiente desde la calle Goya esquina Fuente del Berro, concretamente por la Puerta 36. La tercera llega en moto y comenta ilusionada que ha visto a Alba—que en unas horas actuará y compartirá su repertorio con el público— tomándose algo en una terraza junto a sus amigas. Mientras el tiempo transcurre a un ritmo más pausado de lo que les gustaría, otros jóvenes confiesan no tener claro a quién votar esta semana en Operación Triunfo, el icono generacional que ahora se emite en Amazon Prime Video.
Las primeras veces de Julia de Arco
Llega la hora de la apertura de puertas. Los asistentes ocupan su sitio por orden de llegada. Aunque la sala es pequeña (con aforo para 800 personas), incluso desde las últimas filas hay buena visibilidad. La primera en subir al escenario es Julia de Arco, “una chica 06 de Sevilla que sale por la Alameda los viernes y hace música los sábados, en la que intenta plasmar lo bien que se lo pasa los viernes”, tal y como ella misma se define en sus redes sociales.

La joven de tan solo 19 años es la artificiera de un incendiario cóctel Molotov que parece entusiasmar incluso a los que durante aquella tarde la escuchan por primera vez. Un combinado muy efectivo en el que su mesa de mezclas es su mejor aliada, dominando por completo su presentación. Su embriagador hyperpop y los beats dan forma a temas donde la cantante también experimenta con sonidos orgánicos y estilos como el rap, el rock y el hip hop. Julia de Arco comienza a hacerse notar en la escena musical. La joven ha pasado por diversos festivales nacionales como Monkey Week SON Estrella Galicia, ha sido telonera de The Crystal Fighters y está asociada con Caries Records, el sello discográfico independiente de Natalia Ferviú y el músico Carlangas.
“He llegado hace unas horas. Es la primera vez que toco en Madrid, así que, momento importante”. Con una gran emoción y la humildad de quien agradece la oportunidad de que le brinden una mayor visibilidad, Julia de Arco se dirigió al público con ganas de contagiar de energía positiva aquella sala que abrió sus puertas en 2023. La joven interpretó temas de su EP RAAAH! como IMPRESIONANTEE, segundo single lanzado al mercado, o Sand chica. A lo largo de su actuación, la joven supo ensamblar su voz trascendiendo los espacios liminales entre géneros. La propuesta se complementó con una entrega absoluta que se mimetizó con un público que se vino arriba con mucha facilidad gracias a su eclectismo y unos bailes en los que parecía estar sumida en otra dimensión. Hacia el final del concierto, Julia de Arco interpretó Volver a casa para luego dar paso a Alba Reche, a la que dedicó unas bonitas palabras. “Es súper maja. Si estáis aquí por ella, hacéis bien”, dijo, momentos antes de abandonar el escenario.

Alba Reche y su viaje más personal: del desamor a la autosanación
Colores de voces hay muchos: rasgados, suaves, nasales, y cuando hay un registro que se sale de la norma, el público la acoge como si fuera un abrazo. Porque lo diferente, conmueve, y lo que se atreve a ser distinto hace que algo suceda. Es lo que ocurre con Alba Reche: con ella siempre pasan cosas, si nos referimos al aluvión de emociones que transitamos cuando asistimos a uno de sus directos. Una cuenta atrás y los primeros compases de No soy tu hombre (NSTH), el tema que da nombre al último álbum de la ilicitana, anunciaba su inminente entrada en el escenario y la llegada de una catarsis terapéutica para el público y para la propia artista. En ese momento, la sala se volvía cada vez más abarrotada. No paraba de entrar gente.
Tras su entrada triunfal con un tema que emana rabia y empoderamiento y donde cuestiona los roles de género, la artista interpretó Creí en ti, himno de protesta y de un cariz algo más baladista que también forma parte de ese proceso personal en el que busca la autosanación. En todo momento, sus fans le acompañaron coreando al unísono como si aquellas letras que surgieron de su imaginario y de una experiencia personal estuvieran armadas de las costuras de las relaciones pasadas de todos los allí presentes. Alba Reche tiene un directo excepcional, en el que su voz rasgada alcanza estadios donde “la pena se me clava”, alcanzando el éxtasis y abanderando la ternura. Donde hay culpa, lágrimas, pero también una certeza: “Para ser feliz, hay que tener menos miedo”. Y desde ese lugar, comienza la restauración de una dañada autoestima.

La energía se apoderó del recinto con Tan Guapa, La Dosis (lanzada como single en 2023 junto a Girl Ultra), La Mitad y Diamante. A continuación, Alba Reche avanzó que llegaba el turno de un tema de sobra conocido por sus fans. “Para las que vienen ya unos cuantos años acompañándonos”, mientras animaba a los presentes a cantarla “muy fuerte con mis chicas”. La de Elche volvió a arañar el corazón con La culpa, perteneciente a La pequeña semilla (2021). Fue uno de los “momentazos” de la noche. La voz rota y dulce de la ilicitana se fundió con los vigorosos coros del público. Ella acercaba el pie de micro, y ellas respondieron con una absoluta entrega. Tras ello, una sonora y larga ovación del público dejó sin palabras a Alba que se puso de rodillas mientras sus fans la halagaban. “Y guapa y guapa, y reina y reina”.
Su música también funcionó como guarida de todos los monstruos que habitan en nosotros con Mi Casa, con la promesa de “hacer de este jardín, mi casa”. A continuación, llegó Caronte, la joya más especial de Alba Reche y un set acústico en el que también hubo espacio para Quimera, aquella propuesta creativa que forma parte de su primer disco homónimo donde la joven recurre a la mitología griega para mostrar su dolor y todo un abanico de sensaciones. Después de que los ojitos pidieran calma, fue el turno de Escúchala y El desarme, donde demuestra su gran talento para la composición, para dar paso a un nuevo capítulo de catarsis: Digna de Ti. La recta final del concierto llegó con Enemigo, Última Guerra y La Posada. Además, Reche también regaló al público Como si no importara, una que no se esperaban y que sus seguidores celebraban a la salida. Su brillo no se apagó en ningún momento, creció a pasos agigantados. Alba tiende la mano y encapsula la emoción. Silencio. Calma. Libertad. “Viene del amor todo lo que conozco”.

Mientras pedía que la sacaran muchas fotos, Alba presentó a la banda que la acompañaba: Greta Ch\’aska, al bajo, Saray Sáez, a las percusiones, Diddy Stain, a las guitarras y el piano “y absolutamente todo lo demás” y Raúl Gómez, al violín.
La Sala del Movistar Arena acogió con un éxito rotundo el ciclo de conciertos inaugurado en 2022 e impulsado por la Comunidad de Madrid, donde los jóvenes madrileños beneficiarios del Carnet Joven pudieron acceder por solo 4 euros.
Fotografías realizadas por Zelsas















































