El #3TOUR conquista Madrid en un imperdible viaje sensorial

3tour madrid

Ricky Merino, Nerea Rodríguez y Raoul Vázquez unen sus fuerzas en un directo en el que no faltó la emoción, las sorpresas y una energía envolvente

El mejor cierre del #3TOUR llegaba a Madrid para reconfirmar que hay talentos que están predestinados a unirse sobre un escenario. No importa el lugar, no importa el aforo ni las entradas vendidas, importa la conexión entre miradas de admiración y recuerdos que vuelven a tu mente de forma inevitable.

La música lo hace posible en la mejor fiesta de amigos que podamos imaginar que dio espacio a las composiciones de Ricky Merino, Nerea Rodríguez y Raoul Vázquez y también los dúos que nos regalaron con algunas versiones sobradamente conocidos por muchos de sus fans. Ambos iluminaron la sala Shoko en una comunión eterna con su público que se dejó la voz y volvió a casa con los ojos enmudecidos por lágrimas que dejaron caer durante el concierto.

Ricky Merino, maestro del show 

El cantante balear dio el pistoletazo de salida al #3TOUR con un concierto que se convirtió en el mejor comienzo. Dispuesto a renovar la energía, la suya que siempre es imparable y la de sus fans que se dejaron llevar por su vitalidad y su generosidad. El público canto al unísono todas sus canciones, desde La Bestia (que dio inicio al concierto), A mi manera hasta Miénteme. Ricky es una fiesta en sí mismo, solvente en su presencia escénica y poderoso a nivel vocal. “Esta os la sabéis, cantad conmigo”. Siempre pendiente de sus fans, intento implicarles en todo momento. Fue cuando nos regaló un precioso remember de Operación Triunfo con Let me entertain you, Miente y una versión renovada de Madre Tierra, en la que nos faltó la presencia de Mireya.

Entonces llegaba la primera sorpresa de la noche. Ricky anunciaba que iba a ser algo histórico. Y no se equivocaba. Aparece María Escarmiento, la Mari, para regalar ese Muérdeme junto a Ricky que provocó que el público saltara de emoción. Y es que cuando vemos a La Mari, la felicidad se desata. Ella no podía faltar a esta gran fiesta. Su punto de locura, su conexión y la capacidad de atreverse con todo lo que se le ponga delante es para dar las gracias.

Ricky Merino es dinamita  que explosiona cuando se sube a un escenario, lo inunda todo con su presencia y sabe moverse con una seguridad asombrosa que parece propia de aquellos cantantes que llevan años siendo carne de directo. Uno de los momentos más especiales llegaba con Nuestra Isla, su primera canción. Ricky se sentaba en el escenario para estar más cerca de sus fans, en más de una ocasión les acercó el micrófono y desató la emoción con una entrega absoluta con lo que estaba cantando.

Nerea Rodríguez, un brillo especial

nerea 3tour madrid

Y ahora No. Lo dice una de sus canciones pero ahora sí. Nerea siempre fue un sí aunque algunos quisieran negarlo. En una perfección y madurez creciente, Nerea inundó de magia el espacio con sus temas propios como No mires atrás y Ahora no. La joven se agarraba con fuerza y seguridad al micrófono, los pies firmes en el suelo y el alma abierta a entregar todo lo que tiene. Nerea demostró una vez más su sensibilidad y capacidad de versatilidad. También lo descubrimos en sus versiones, la más emocionales como Quédate Conmigo nos dejaron un intenso nudo en la garganta, mientras que las más enérgicas como Symphony hicieron explotar la locura y energía del público.

También escuchamos sus últimas canciones Nadie y Pero quiero contigo que sus fans ya se sabían, algo que le hizo mucha ilusión.

La fragilidad de Nerea acompañada de su guitarra y a capella ha sido el más especial. El ambiente que se ha generado ha sido mágico. Sus ojos brillaban de emoción y también lo hacían cuando Raoul apareció por el escenario para cantar con ella Señorita en un cruce de miradas de complicidad y conexión que se quedó grabado a fuego en cada persona del público. Inolvidable.

nerea raoul 3tour madrid

Llegaba la sorpresa de su concierto. Los Gemeliers, gran descubrimiento de la cantante gracias al programa Tu Cara Me Suena subían al escenario para interpretar junto a ella Ya no me duele. La locura se desató entre los fans. Sus voces sonaban perfectas en un encuentro musical difícil de olvidar. Nerea con un potencial vocal que te deja sin aire, te entrega todo lo que tiene en un ejercicio de honestidad con su público que convierte su apuesta en un auténtico regalo.

Raoul Vázquez, descarnada emoción

Es lobo porque es fiera. El cantante que nació para ser baladista, es todo lo que necesitas al lado. Raoul te cuenta con la mirada y es capaz de encoger el corazón en unos giros vocales que de forma milagrosa se convierten en recuerdo, abrazo y eterno aullido. El pequeño lobito como ya lo han apodado sus fans cada vez se muestra más seguro encima del escenario, lo vive intensamente, se desgarra cuando tiene que hacerlo o conecta su energía con toda la sala que colgó el cartel de entradas agotadas con las canciones que requieren de mayor entrega y fuerza. Verdadero cuando se trata de desnudar sus emociones, de navegar en sus recuerdos y entregar su historia a sus fans, esos wolfies que le mandaron un mensaje contundente. “Siempre estaremos ahí”.

raoul 3tour madrid

Raoul Vázquez empezó el concierto de la mejor de las maneras, con un juego de luces y unos beats potentes para dar voz a Cry me a river en un número brillante. Le sigue la composición Estaré ahí que te destroza por dentro al tiempo que te permite vivir un viaje sensorial de altura. Raoul quiso mandar un mensaje mientras aseguraba que la educación debe cambiar para progresar. Le dije a una profesora “Yo quiero ser cantante”. Y me dijo “Nunca vas a ser Bustamante”. Pero ese niño dio una gran lección, luchar por ser uno mismo.

“Yo quiero ser yo. que mierda que en el colegio te digan eso e intenten hundir tus sueños”

Además, regaló algunas versiones en las que estuvo perfecto a nivel vocal cómo fueron Earned It, Mush Up y Wrecking Ball. En uno de los momentos de la noche, Ricky le acompañaba para cantar It’s A Man’s World, mientras que en un contraste de sensaciones, llegaba el mejor momento de la noche. Raoul interpretó una versión de dulzura inconfundible y emoción desbordante. Y cómo es él de José Luis Perales, una canción que le descubrió su padre Manolo, tal como explicaba anoche. Sollozos y lágrimas de desconsuelo en las primeras filas. Es en ese abrazo a la sensibilidad  donde su magia se contagia de una forma más directa.

Ricky Merino, Nerea Rodríguez y Raoul Vázquez nos regalan un concierto único e irrepetible con las canciones que nos hacen descubrir que han nacido para seguir el camino de la música, la suya, la de verdad, la que no necesita enmarcarse en el mainstream.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *