Julia Medina deslumbra Madrid: el sentir de una danza inolvidable

julia medina

Madrid acogía el primer concierto de la gira No dejo de bailar de Julia Medina en la capital, su segunda casa. La Sala Galileo Galilei, llena hasta la bandera se unió a la danza más esperada con invitados especiales y la magia de una cantante que encierra verdad y revolución.

Hay sueños que llegan a tu vida en forma de golpes secos de guitarra, de sensibilidad desbordante y letras que pretenden ser legados en el alma, a veces descompuesta y en contraste creciente de sensaciones. Julia utiliza un lenguaje universal para transmitir una verdad que lleva innata desde las noches de hoja en blanco y amor creativo que quedan guardadas en su habitación, los días encerrada en el estudio hasta los directos que hacen brillar un talento que se crece en cada ciudad, en cada sold out convertido en un nuevo paso de su baile más emocional.

El concierto empezaba con Dime, su primer single que todos sus fans se saben de memoria, en el que no falta la fuerza y la emoción. Después, llegaba su primera versión en recuerdo a su paso por Operación Triunfo. Vivir. Un tema que siempre renueva la energía y las ganas de vivir. A continuación se dirige al público por primera vez para agradecer que estén allí en una noche tan especial. No dejó de dar las gracias en todo el concierto. “Doy mucho la chapa, soy muy pesada, y luego me riñen pero yo soy así”, decía entre risas.

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Julia tiene la capacidad de desgarrarte el alma. Si hay algo que demuestra cuando interpreta en directo las canciones de su primer álbum No dejo de bailar es la pasión por lo que hace, su solvencia y constancia en el camino que está recorriendo y cada vez que se sube al escenario. Es sorprendente descubrir lo suelta que se la ve, lo segura de sí misma, con una fuerte presencia escénica que hace que su música vuele con más libertad que las primeras veces. Julia Medina es de esos talentos que te arañan el corazón, te cuidan, te protegen. Ella que va con sus sentimientos inocultables, sus cicatrices desnudas que podemos apreciar en Hoy se hizo tarde, un tema que interpretó con el último invitado de la noche, el compositor  Gonzalo Hermida. Le siguieron A La De Tres y La Respuesta.

Cantautora de raza, revela un mundo interior apasionante en el que irremediablemente nos queremos quedar a vivir, habla de lo que lloramos y no decimos, de lo que queremos gritar y nos guardamos, de la inseguridad, los corazones rotos y la belleza y el reto que supone quererse a una misma. “La canción que viene ahora se la dedico a todas las personas que son tan inseguras como yo”. Es La Inseguridad, ese monstruo que a veces destruye tu mente. Julia nos ayuda a acabar con él con esta canción y sana los miedos con su arte.

El poder de la composición y la unión musical

La cantautora y compositora Ainoa Buitrago subía al escenario para cantar junto a Julia su canción Dispárame, un abrazo a los sentidos en una unión mágica que necesitamos volver a vivir. La sensibilidad de ambas pide a gritos una colaboración juntas.

“Cuando salí de OT me daba miedo todo el mundo de las discográficas, pero me dieron un abrazo tan cálido, que de ahí no me van a sacar”, confesaba Julia para explicar que gracias a Universal tuvo la oportunidad de conocer a grandes compositores que admiraba. Y llegaba el momento de uno de ellos que canta en poesía y abraza con sus letras. Andrés Suárez subía al escenario para interpretar con ella el tema que compusieron juntos No hablan más de ti, una balada preciosa que inundó de emoción y belleza la Galileo Galilei. El autor quiso dedicarle unas palabras antes de unir su voz.

“Es un honor estar esta noche en calidad de fan y compartir escenario con el futuro de la canción de autor, una de las mejores escritoras de canción”, aseguraba. Entonces llegaba una nueva versión del programa que se le hacía raro cantar sola. Tu historia entre mis dedos en la que el público le acompañó. Le siguieron sus temas propios No dejo de bailar con coreografía incluida (movimiento muy sencillito en el estribillo). “Ha estado un poco descompensado”, decía bromeando al finalizar la canción.

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Llegaba el turno de No me despedí, al igual que los anteriores repletos de matices y giros vocales que nos hacen admirar el talento de una artista completa que lo mismo te sumerge en un ambiente intimista como te ofrece su versión más movida y rockera como ocurrió con la potente versión de Born this way.

Estamos ante una noche que tenía en primera fila una invitada muy especial, Vanesa Martín que no quiso perderse el concierto de Julia Medina. “No te estoy mirando mucho para no ponerme nerviosa”, confesaba la gaditana. Llegaba el turno de 90 minutos, canción compuesta por la autora de No te pude retener que enamora por la verdad con la que Julia nos la entrega y la interpreta. A continuación, quiso abrazarnos más fuerte. Ojos cerrados, brazos abiertos y sentimiento inconfundible para interpretar el tema de Vanesa Martín Te has perdido quién soy. Fue uno de los grandes momentos de la noche que acabó con Julia y Vanesa fundidas en un abrazo de lo más sincero.

“Nadie regala verdad”. Pero ella sí, lo hace en cada nota y cada “chapa” entre canciones. Ahora llegaba el turno de un tema que según la compositora rompía con los esquemas del disco, una canción más enérgica y con un mensaje que todos nos sentimos con ganas de gritar. Es El Circo, una rebelión contra las injusticias que hizo que el público se levantara de sus sillas y se unieran a la voz de Julia.

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Con su particular sentido del humor y carisma se ganó el corazón y las risas de los presentes con cada palabra y comentario. Es la gracia de una gaditana muy salá que mantuvo la magia con música y sin ella. A continuación, Julia nos regalaba una canción inédita que no está incluida en el disco pero sí en Instagram que escribe a un amor no correspondido, Vuela como quieras, convertida en una necesidad para sus fans y una servidora. Julia Medina se iba despidiendo del concierto. Lo hizo con otro de sus temas Sálvate de ti, lo que ella considera “un diálogo conmigo misma” en el que se pide quererse más y juzgarse menos. La canta para ayudar a esa gente que pudiera necesitar ser comprendida y dejar los malos pensamientos a un lado. Te toca, te hunde pero te recompone en un abrazo eterno.

Julia Medina ha nacido para estar sobre un escenario. Su primer disco está repleto de ganas y necesidad de contar muchas cosas y eso consigue trasladarlo a un directo que hay que vivir por lo menos una vez en la vida porque tiene todo lo que se pide a un artista: frescura, verdad, aire, energía y un talento infinito sin perder dulzura ni emoción.

Tu música habla, baila y abraza. Déjala que vuela, déjala que diga.

Gracias, Julia.

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