Natalia Lacunza marca la diferencia con su sonido más personal en ‘Algo duele más’

Natalia Lacunza

Pero solo me sale llorar. Es lo que pensamos al terminar de sentir, abrazar y disfrutar Algo duele más el último single de Natalia Lacunza que formará parte de EP2, su segundo álbum que verá la luz el próximo 13 de marzo.

La cantante y compositora comparte autoría con BRONQUIO, productor andaluz de la canción que le da fuerza y presencia a un sonido más elaborado que se enmarca en un pop intimista que recuerda a alguna balada clásica de los años 50 con toques electrónicos que empoderan a una cantante que ha construido una historia donde las emociones se agolpan. Es la evolución de un inicio brillante de una carrera musical coherente, personal y diferenciada a la que le queda un largo camino.

Natalia Lacunza
Foto: Eduardo Montes

Se trata de la canción más oscura y personal de su próximo trabajo, según palabras de la propia artista. No quiero ser lo que se supone que debo ser, reza uno de los versos de Duele más que resume el mensaje de una canción que habla de corazones rotos que son encadenados por la inseguridad y la mala suerte.

Miedo a lo desconocido. Miedo a perder. Miedo a no gustar. Miedo a volar. Miedo a dejar de ser. Miedo a arriesgar. Cuando Natalia escribió esta canción en el silencio de su casa, la inseguridad y la oscuridad inundaban su mente, su corazón y su espacio vital. Un miedo que tuvo la necesidad de transformarse en algo mucho más poderoso, de reinventarse en forma de música que paraliza nuestros sentimientos y los hace volar. Un miedo convertido en la mejor forma de libertad.

Natalia Lacunza
Foto: Eduardo Montes

A golpe de beat del último estribillo, una mano abraza y aprieta el corazón con un pulso acelerado que trastoca cada vello de tu cuerpo en la explosión que te deja la miel en los labios, el alma descompuesta y los ojos llorosos.

En este proceso, Natalia Lacunza va construyendo una identidad musical, un sonido con sello personal fácilmente reconocible. Ninguna canción es igual a la anterior siempre con el acierto de encontrar un estribillo poderoso que aporta un sinfín de matices. Empieza pequeña para explosionar al final con una canción que se convierte en un nuevo bucle para sus fans que la han definido como “temazo”.

Natalia Lacunza

Vuelve a aparecer la delicadeza y la fragilidad que encontramos en Olvídate de pero con la diferencia de arriesgar en la producción a cargo de BRONQUIO donde los coros vuelven a tener importancia y peso.

Algo duele más no pretende ser una propuesta comercial, difícilmente sonará  en las radiofórmulas (aunque debería) pero ahí es precisamente donde está su valor: en la honestidad, la sencillez y la valentía de un sonido propio que se convierte en universal al ser compartido y vivido. Alejarse de lo mainstream, de lo predecible y poner el foco en la coherencia artística, en la verdad que encierra una emoción en unas letras de alta calidad y belleza compositiva. Por primera vez, Natalia mezcla el inglés y el español en una canción en la que cada parte se unifica y se iguala en un brillo que no es descompensado en ningún momento.

Natalia Lacunza

Por su parte, los aesthetics del videoclip son tremendamente atractivos por su juego de luces bajo la dirección de Alicia del Viso donde vemos a una Natalia majestuosa y empoderada, que se ha librado de los miedos, de una inseguridad que no le permitía avanzar. Un mood que le llevó a crear unas letras de una dureza y una verdad que funcionan como inyección letal en las entrañas.

Hay sensibilidades atemporales que nacen de lo que uno es, contrarias a cualquier atisbo de normalidad que son milagro porque son vida. Reveladoras y rebeldes porque surgen de una herida. La voz de Natalia navega en este universo de fragilidad donde lo sensible se hace grande y se hace eterno.

Gracias por tu música, Natalia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *