POL GRANCH

Pol Granch, locura y sensibilidad musical en su concierto en Madrid

pol granch

Pablo Grandjean o mejor dicho Pol Granch. Fugaz, intenso, voraz. De talento incuestionable y entrega absoluta con su público.

Pol Granch conecta con los más jóvenes. Aunque lo cierto es que todo el que se para a escucharle, inevitablemente se queda a su lado. Quizás sea su voz desnuda y personal,  la sensibilidad musical que pone de manifiesto en cada nueva canción o unos mensajes que calan hondo, los que han convertido a Pol Granch en una de las promesas musicales del momento. Anoche su talento ganó la batalla a las críticas y el hateo de los últimos días. Lo importante siempre fue la música y el sentimiento que provoca. En ese terreno, Pol sabe cómo manejar nuestro corazón. Lo hace mágico y triunfante.

Sala Cool. Es puente en Madrid y se nota en las calles en la que es difícil hacerse hueco para llegar a la sala de conciertos. Llegamos y una cola de personas da la vuelta al recinto. Todos esperan para envolverse de la locura y delicadeza de este cantante francoespañol que explosiona en directo y te deja con ganas de más. Pol Granch empieza el concierto con Desastre. Si parecía que en español su voz es un regalo para los oídos, no sabíamos que mezclar francés en los versos podía ser mejor. Y lo supera. La emoción se dispara con uno de sus temas más sonados.

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Psicodelia emocional

Después llega Perdón por las horas, una de las favoritas que el público canta al unísono. Pol Granch se mueve por el escenario como si llevara toda la vida haciéndolo. Su cuerpo parece vivir en una psicodelia inalterable. Nos encanta ver cómo disfruta encima del escenario. La buena vibra se transmite al público que lo vive intensamente hasta el final. Su mirada hipnotiza. Su estilo musical enamora. Tiene una capacidad innata para transmitir emociones y su actitud en el escenario hace que podamos disfrutar desde su primera aparición por el escenario. Agradecido por esa gente que decidió acompañarle esa noche. “Gracias por pagar la entrada”. Versátil y apasionado, supo encontrar la forma de contar al público sus sensaciones y cantarle “solo quédate un poquito más”.

Esta vez nos quedamos cuatro minutos. Los latidos no se pueden controlar. “Que nunca te había tenido y sentido tan cerca y mis nervios van a bailar”. Parece que se lo cantan sus fans que no quieren dejar pasar una noche que desde los primeros versos ya suena inolvidable. Desvela secretos que no tendría por qué contar y lo hace a través de la música, desde las baladas más emocionales a esos temas que piden movimiento y desenfreno.

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Pol Granch presentó sus nuevas canciones. Escuchamos Humanos, Millonario y Sueños. Los allí presentes se sintieron privilegiados por ser los primeros en escuchar los nuevos temas. Sorprendidos por la belleza de las letras y una música que se queda muy dentro, a la que es imposible dejar marchar. Esto también sucede con Te Quiodio, Late y Nadie (esta siempre nos deja sin palabras).

Pol Granch es un cantante que nunca se rinde, siempre intenta encontrar en sus sonidos un rumbo interesante, diferente a lo anterior y siempre especial. Lo descubrimos en su último tema M Conformo que anoche cantó por primera vez en directo. Valiente e inconformista. También lo demuestra en Cementerio de valientes y Un sitio aparte, ese lugar donde nos transporta a otro lugar de una forma milagrosa.

Durante el concierto también queda tiempo para algunas versiones. Pol Granch elige El sitio de mi recreo de Antonio Vega, Le chant des sirènes de Fréro Delavega que suena precioso en su voz y Pausa de Izal. Llegamos al final del concierto. A Pol Granch le sobra tiempo y decide volver a cantar algunas de las canciones en las que su público necesita dejarse la voz. El joven cantante se despide imparable con M Conformo. Las voces de Pol y sus fans se unen bajo un mismo sonido. “Voy a saltar”. Parece que todo se iba a quedar en una broma. Pero no. Cuando menos lo esperamos, Pol Granch salta y se tira al público que enloquece.

Su locura musical, su talento que navega entre sonidos franceses y españoles y una sensibilidad que te deja el alma descompuesta fueron los protagonistas de una noche para el recuerdo que colgó el cartel de entradas agotadas a pocas horas de salir a la venta. Pol Granch, gracias por esta bonita locura.

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