hanna baker

‘Por 13 razones’ escribe una carta de despedida a Hanna Baker en su segunda temporada

La segunda temporada de Por 13 razones es una carta de despedida a Hanna Baker y la lucha de su grupo de amigos por que se haga justicia y nadie más vuelva a sufrir en silencio como ella lo hizo. Una serie desgarradora y necesaria que nos confronta con la realidad de miles de jóvenes que sufren bullying, acoso o violación.

La vida se te escapa y no puedes hacer nada por alcanzarla, o quizás sí, pero no tienes la fortaleza para hacerlo. Eres consciente entonces de que estás rota por dentro, de que tu corazón ya está hecho mil pedazos. Reconstruirlo no es nada fácil. Cuando eres adolescente los miedos te atormentan, las inseguridades no te dejan dormir y no te salen las fuerzas necesarias para contárselo a tu familia. No te gusta sentirte ayudado. Crees que puedes con todo pero desgraciadamente no es así. Eso es lo que le pasó a Hanna Baker (Katherine Langford), a Jessica, a Alex, a Clay, protagonistas de Por 13 razones. Los problemas en casa te ahogan, no te dejan respirar y cuando llegas al instituto las cosas no mejoran, lo empeoran todo y ya no sabes donde puedes estar a salvo, estar en paz contigo misma. A veces te duele demasiado expresar tus sentimientos, simplemente te vistes una coraza y haces como si todo siguiera igual. Pero eso hace aún mas daño  y te ves en un túnel sin salida. De repente, te das de bruces con la soledad y quieres huir, salir corriendo sin mirar atrás y no parar ni un segundo. Correr, correr, correr. Y empezar una vida de cero. Cuando hablas, eres libre y valiente. Se te deshace ese nudo en el estómago que te aprisionaba las entrañas y te sientes mejor. Hanna nunca habló, estaba rota por dentro pero nadie pudo hacer nada por salvarla porque tampoco dejó que lo hicieran. Dicen que eso se nota en la mirada. Los ojos de una persona son el mejor espejo del alma y, sin embargo, nadie se atrevió a mirar en su interior y ver el reflejo de una chica que pedía ayuda a gritos ¿Cómo vas a arreglar algo si no sabes que esta roto? A veces no hay segundas oportunidades para querer, entender o apoyar a una persona que te necesita, por la que estuviste ahí pero  quizás no lo suficiente. Te das cuenta de que la vida pasa a la velocidad de un tren, de que tus decisiones no tienen vuelta atrás. Sólo te quedan los recuerdos de esa persona que te marcó para siempre y te robó el corazón.

Cuando Hanna atravesaba la puerta del Liberty dejaba de ser esa joven alegre y risueña que siempre había sido. Su esencia se diluyó cuando llegó a ese lugar en el que los chicos populares del instituto se reían de ella, la acosaban, la prejuzgaban y la convertían en la joven más débil. Ella sólo necesitaba amor pero nadie supo verlo. En ese sitio testigo de sus miedos también tuvo oportunidad de conocer  a buena gente como Clay Jensen con la que se sentía ella misma pero no fue lo suficientemente valiente para contarle por todo por lo que estaba pasando. Aquí no hay culpables, sólo hay una víctima: Hanna Baker y un verdugo: Bryce Walker. La historia de Hanna nos ayuda a abrir los ojos y darnos de bruces con la realidad que miles de jóvenes viven en sus colegios e institutos. Por 13 razones es una serie que nos hace ver que a nuestro alrededor siempre hay gente que necesita ayuda. Sólo tenemos que mirar bien porque habrá un momento en que nosotros seamos los que necesitamos ayuda. Y entonces querremos que sean nuestros amigos y familiares los que estén ahí para nosotros. Sólo hay que hablar con sinceridad  y dejarse ayudar. Hay que pedir ayuda y confiar en el que tienes al lado. Esa es la única manera de salvación.

“¿Y si la única manera de no sentirse mal es dejar de sentir para siempre?”, decía Hanna en uno de los capítulos en los que deja ver lo que hay en su interior, lo que siente. Si nadie hubiera provocado eso, Hanna sería la misma chica de siempre con su vitalidad, su alegría, su vida.

13 reasons why

La segunda temporada de Por 13 razones es la continuación de la historia creada por Jay Asher que vuelve a Netflix para dar respuesta a los motivos que llevaron a Hanna a suicidarse. En esta nueva entrega la trama se centra en la celebración de su juicio. Su madre, Olivia Baker, lucha a lo largo de toda la temporada para que se haga justicia mientras que otros que intentan evitar que la verdad vea la luz. Antes eran las cintas, ahora son unas polaroid que darán respuesta a muchas preguntas que se quedaron en el aire. Clay desvelará los secretos que ocultan esas fotografías con la ayuda de sus amigos, mientras que el juicio sigue su curso. Todos los personajes de la ficción de Netflix pasan por el estrado en el que se dan cita las visiones de cada uno de ellos. Hay alumnos del Liberty que buscan dejar a Hanna como la culpable en lugar de la víctima. En cambio, sus más allegados buscan destapar la verdad. La protagonista reaparece en esta entrega como una figura fantasmal que acompaña a Clay como si fuera su pepito grillo. Clay descubre cosas de su amiga incondicional que desconocía. Clay sufre mucho durante el juicio. Quiere ayudar a Hanna pero no sabe cómo hacerlo.Tras escuchar cada declaración se sumerge en un infierno del que es imposible salir. Todos son víctimas. Este es el gran acierto de esta segunda temporada. Acercar al público a los problemas y los miedos de todos los personajes. Es el reflejo del acoso escolar que puede llegar a límites insospechados en la etapa adolescente en la que todo es cuestionado. Jessica intenta empezar una nueva vida e intenta superar su violación. Alex se recupera de su intento de suicidio con la ayuda de su familia que  quiere protegerle. Justin lucha por tener una familia que de verdad le quiera. Todos han sido víctimas en algún momento de su vida. Nadie les pudo ayudar. Ahora ellos intentan ser fuertes y luchar por Hanna. Por ella. Por todos.

Jessica (Alisha Boe) en la segunda temporada de 'Por trece razones'

Por 13 razones es una serie desgarradora y necesaria que abre debates que tienen que hacerse en las aulas, en las familias, en las calles, a pesar de que haya muchas personas que prefieren dejarlos en el olvido y hacer caso omiso de una realidad que atormenta y hace daño a jóvenes de todo el mundo. Puede que para muchas familias no sea plato de buen gusto hablar de este tipo de temas, pero hay que hacerlo. No hablarlo es mucho peor, es lo que te condena a la muerte. El silencio no soluciona nada. Hay que denunciar y encontrar 13 razones o más porque seguro que las hay para seguir con tu vida. Esa es la gran enseñanza que nos llevamos de esta serie. Ahora más que nunca.

 

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