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Vive Dial regala una noche inolvidable con los mejores artistas del pop español

Hay conciertos especiales que uno tiene ganas de que lleguen por todo lo que representan y por una razón que los hacen más poderosos y necesarios si caben: es el valor de la música que une, esa que hace vibrar y cantar a pleno pulmón las canciones que de alguna forma definen tu felicidad. Ayer 14.000 almas se reunieron en el Wizink Center de Madrid para disfrutar de un Vive Dial que unió en un mismo escenario a los mejores artistas del pop en español. Más de 30 cantantes de España, Italia y Latinoamérica subían al escenario para cantar y entregar su talento.

Un concierto organizado por la cadena de radio Cadena Dial como ya viene siendo habitual con un reto por la igualdad. Esta vez el dinero de las entradas iba destinado a la Fundación Mensajeros por la Paz del Padre ángel que ayuda a las mujeres más desfavorecidas. En un estadio lleno hasta la bandera, el público estaba ansioso por escuchar a sus artistas favoritos. Desde los pequeños hasta los más mayores. El antiguo Palacio de los Deportes se convirtió en el lugar de encuentro de las nuevas generaciones con los veteranos, los padres que esperaban ver a Hombres G.

Todos tuvieron la oportunidad de disfrutar de esas canciones que han marcado su vida. Fangoria era la encargada de abrir el concierto que interactuó con las pantallas gigantes, los juegos de luces y lanzó globos verdes y confeti. Fangoria interpretó De qué me culpas que acompañó con un baile grupal que fue el inicio de fiesta perfecto. Uno de los presentadores, Luis Larrodera aparecía por el escenario para dar la bienvenida al público presente. “Que se note que esto es la fiesta de la música en español”, animaba tras un aplauso espontáneo. Además, anunciaba el compromiso de la cadena con la igualdad entre hombres y mujeres. Junto con Larrodera, actuaron como anfitriones del espectáculo Carmen Ramírez y Marta Briz. El Vive Dial fue el momento para anunciar la nueva imagen de Cadena Dial en la que predomina el color verde.

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Macaco subía al escenario para quitar las penas, convertirlas en baile y regalar alboroto, alegría y buenrollismo. Y vaya si lo consiguió. El público se dejó llevar y vibró al ritmo de Bailar las penas. Más tarde era el turno de disfrutar de una bachata muy especial de una pareja de músicos que tienen gran complicidad cuando unen sus voces. Son Ana Guerra y David Bustamante con un Desde que te vi poderoso y emocional. Bustamante abandonaba el escenario para dejar que Ana Guerra cantase una más, una canción de su primer disco Reflexión. La canaria lo cantó Bajito, mientras su público la acompañaba. Fue una noche especial para la cantante que minutos más tarde viajaba a Valdemoro para cantar a su gente. Y parece que los pies no dejaron de moverse solitos cuando Melendi subió al escenario junto con Andy Clay para cantar su último éxito Dímelo, la dance party del supermercado que subió la energía del recinto.

A continuación llegaba un momento muy especial de la noche. Entre las gradas inferiores parecía que algo bonito iba a pasar. Y así fue. Marwan y Funambulista unieron sus voces ante la mirada del público. “Yo en realidad vengo de los pequeños bares donde tocábamos hace 15 años para 20 personas dónde era todo absolutamente distinto”, recordaba Marwan mientras anunciaba que ya tenía al lado a un amigo que le lleva acompañando en este camino, Diego de Funambulista. “Canciones tristes, canciones muy tristes y canciones de suicidio colectivo“. Así definía Marwan su repertorio. Nos regalaron una actuación mágica, de esas que parecen que susurran al oído, las que atrapan y dejan huella. Seguimos pensando cómo hacer que vuelvan. Después, Funambulista permaneció en el escenario para interpretar un Éramos reyes con un poderío y una fuerza que solo Diego sabe mantener y hacer crecer en directo.

La española Natalia Jiménez se reencontró con el público español después de su gran éxito con La Quinta Estación. Lo hizo para llenar de pasión un estadio que ya la echaba de menos. Y como dice su canción Nunca es tarde para hacerlo. Ahora llegaba el turno de un italiano con mucha garra. Nek levantó al público con Sube la radio.

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India Martínez enamoró con un grito de poder femenino que sacó lo más puro y real que llevaba dentro. Imposible no renovarse de energía y sentir la emoción en la piel con La gitana. Sus giros vocales fueron un regalo para nuestros oídos ¡Maravillosa! Después nos dimos cuenta que necesitamos seguir los pasos de un cantante al que a veces no se reconoce como merece. Es Blas Cantó que nos emocionó por partida doble. Lo hizo al cantar su tema No volveré a seguir tus pasos y también cuando acompañó a su amiga Beatriz Luengo a cantar Si un día vuelves, una canción que dejó sin palabras a todo el estadio. “Me encontré un amigo de verdad detrás de este mundo de las cámaras. Un programa de televisión nos encontró y la vida nos ha unido hasta el día de hoy”, contaba Beatriz Luengo su historia con Blas Cantó, uno de los mejores amigos que se lleva de esta profesión.

El miedo deja de existir cuando una leona de fuerza desgarradora aparece por el escenario con su guitarra acústica a cuestas. Miriam Rodríguez tuvo un gran recibimiento por parte del público que deseaba escucharle cantar bien fuerte. Aunque nos hubiera gustado escuchar sus últimos temas que ha sacado en versión estudio, La Diferencia y Más de lo que ves, nos conformamos con Mejor sin Miedo. Nos quedamos fascinados con su talento y su dominio sobre el escenario, esa vida que siempre desprende cuando se sube a un escenario que ya es casa y refugio. Pero aún nos fascinó más todavía el giro vocal que incorporó en un parte de la canción.

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Es imposible no sentir que nos abrazan cuando escuchamos a Marta Soto. Anoche nos regaló una actuación inolvidable con su tema Entre otros cien que multiplica la emoción en directo. A pesar de su juventud, lo que tenemos claro es que su potencial no tiene límites. La queremos en nuestra vida durante mucho tiempo. Amor no le faltó para dar a un mexicano que vino desde el otro lado del Atlántico para entregar su talento y su magia latina. Carlos Rivera interpretó Regresaré mi corazón y vaya si lo hizo. Y no fue la única vez. Esto se repitió en un mágico duo junto con Laura Pausini al cantar La solución. Y parece que el poder de la música sigue intacto con el paso de los años. Lo demostraron con toda la energía del mundo Hombres G y su tema Confía en mí. También lo hicieron por una que todo el mundo coreó al unísono. Sufre mamón. Fue el momentazo de la gran fiesta de la música en español. El mítico grupo revolucionó el estadio y nadie paró de saltar en ningún momento.

Efecto Pasillo siempre es una buena opción para pasar un buen rato. Es bonito la conexión que tienen con el público con unas canciones que siempre mantienen la energía. El grupo canario lo hizo con No te enamores. Más tarde, Edurne y Carlos Baute nos decían que nunca es demasiado tarde para volver a empezar. Edurne abandonaba el escenario y Baute interpretó una de sus canciones de sabor muy latino. Escuchamos Ando buscando con baile incluido.

¿Por qué esperar hasta el funeral para decir mamá te extraño? El grupo mexicano Camila nos puso un poco tristes con Sobreviviendo, una canción que llega al alma y que habla del valor y la importancia del amor incondicional. Después llegaba Dani Fernández para disparar al centro del corazón y demostrar que ha nacido para esto. Sus disparos nos alcanzaron a todos después de saber que podemos esperarle toda una vida. Beret nos hizo mirar al pasado y recomponer las emociones con sus letras que siempre echamos de menos. Talento inigualable el de este cantautor. Al sentimiento de Beret se unió la fuerza y alma guerrera de Chenoa que nos recordó su lema, Ni loca, ni sumida ni rapera, A mi manera. No quiso irse sin cantar una mítica Todo irá bien.

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Por fin llegaba una de las artistas más aclamadas por el público. El Vive Dial se vino abajo cuando subieron al escenario Aitana y Morat para cantar Presiento. Es fascinante descubrir lo que puede crecer una cantante tan joven a base de trabajo y pasión en lo que hace. Aitana y Morat jugaron con un cambio de armonías que sonó increíble en directo. Necesitamos que esté dúo siga haciendo música porque tienen una conexión muy especial y unas voces que funcionan muy bien juntas. A continuación, Aitana interpretado uno de los éxitos de su primer disco Spoiler, Nada sale mal. La vimos moverse con seguridad por el escenario y animar al público.

Imposible no sentir con Antonio José que entregó su emoción ante miles de personas, mientras que Merche habló alto y claro por el poder femenino, demostrando que las mujeres podemos hacer lo que nos de la gana. Más tarde, apareció Luis Cepeda por el escenario para inundar de emoción un reino en el que nos queremos quedar a vivir durante mucho tiempo. Y la verdad es que nos supo a poco. Nos gusta ver lo que ha crecido este gallego que demuestra su talento para la composición. Su tropiña cada día se enamora mas.

Para terminar un Vive Dial que quedara en la memoria, Vanesa Martín nos miró directamente a los ojos mientras que Estopa cerraba el concierto con su particular fuerza y energía  encima del escenario. Nos faltó algo más de equidad en el reparto de las canciones. Pues lo suyo hubiera sido que todos los artistas hubieran cantando las mismas canciones pero a pesar de todo Vive Dial regalo una noche inolvidable de música en directo que dejó huella.

Agradecimientos Cadena Dial y La Trinchera

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