‘Entre Ella y Yo’, la paternidad a examen

5 minutos son suficientes para saber si tu vida va a cambiar. Una comedia sobre la paternidad que deja en el aire muchas preguntas que abren el espacio a la reflexión

De rápida acción, humor ácido y real y de fácil identificación para el público que ha pasado por situaciones similares ahora que la tendencia es ser padres a una edad tardía, Entre Ella y Yo cumple con su objetivo: divertir al espectador en una pieza teatral contundente que lleva a sus protagonistas al límite.

Valeria (Melanie Olivares) y Diego (Carlos Chamorro). Un test de embarazo. Cinco minutos para saber el resultado ¿Están preparados para ser padres? ¿Quieren serlo? ¿Es un paso adelante o un salto al vacío? En su mente se entremezclan un sinfín de sentimiento. Ansiedad, incertidumbre, miedo, esperanza. Para Valeria, con cuarenta y cuatro años, esta puede ser su última oportunidad de ser madre. Para Diego, la paternidad podría ser la excusa que necesita para finalmente madurar. Pero, ¿es eso lo que quieren?

Entre  Ella y Yo deja espacio para la reflexión en una adaptación brillante del éxito de la comedia argentina de Pablo Mir y adaptada al español con muy buen acierto por David Serrano.

La paternidad es una decisión cada vez más meditada por las madres y padres, donde inundan las dudas y las preguntas, muchas de ellas derivadas de la presión impuesta por la sociedad ¿Es el fin de tu libertad? ¿Si no pasas por la paternidad no te sientes realizado? Es indudable que la paternidad cambia tu vida por completo. Esta obra es una pequeña muestra de la realidad de una situación en la que muchas parejas se reconocerán.

Lo más interesante de Entre Ella y Yo es que es una forma valiente de romper estereotipos y remover conciencias sobre el cambio que supone ser padres. Nada está bien o mal. Cualquier opción es válida y no por el hecho de ser mujer te tienes que sentir obligada a ser madre, ni por el hecho de que tú círculo de amigos más cercano ya haya pasado por eso, tú sientas esa obligación.

Esto ha cambiado y es lo que de alguna forma en los diálogos individuales de sus protagonistas se pone de relevancia cuando se dirigen hacia el público. Además, nos quedamos con la reivindicación de que la mujer no tiene que ser ama de casa, trabajadora, cocinera, cuidadora y taxista. Todas las tareas de la casa y los hijos es cosa de dos aunque sea algo que parece que sigue costando asimilar.

De una idea divertida, todo fluye. Es lo que ocurre con el brillante guión de Entre Ella y Yo que acaba funcionando por una dirección adecuada y una interpretación que cumple con un cometido que no es nada sencillo. Hacer reír al espectador y llenar el Teatro Marquina de verdad y compromiso actoral. Sin duda, es la obra perfecta para disfrutar en amigos o con tu pareja.

A pesar de su dinamismo y buen ritmo a lo largo de toda la obra, algunas partes del guión se ejecutan de manera atropellada especialmente por Carlos Chamorro en el que en ocasiones tiene un diálogo tan extenso que cuesta seguir y no caer en la distracción, algo que se compensa gracias a la naturalidad y su capacidad para hacer reír que destaca en la representación. El actor tiene algunos de los momentos más desternillantes del espectáculo, mientras que Melanie Olivares vuelve a sorprender en su vis cómica y nos ofrece un trabajo interpretativo mucho más cuidado y solvente que su compañero. Se percibe gran complicidad entre ambos, lo que ayuda a la fluidez argumental.

Entre Ella y Yo se convierte en una buena opción para los que tengan ganas de reír y pasar un buen rato. Una reflexión desde el humor de ese momento decisivo y movilizador que implica esa posibilidad de convertirse en padres primerizos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *