‘OT 2020’, en concierto: Una edición que deja huella

Se lo merecían. Merecían un cierre a la altura de su trabajo después de un camino tan difícil. Llegaron con miedo a no tener tanta repercusión como las anteriores. Luego vinieron los meses de incertidumbre en casa por el parón, ¡maldita pandemia mundial! Una cancelación de la gira y una vuelta a la Academia agridulce, galas y una final donde la “nueva normalidad” prohibía al público. Sin besos y abrazos de felicitación. Pero lo han hecho, lo han conseguido. Se han subido al escenario del WiZink Center de Madrid. Y, por supuesto, han dejado claro que son una generación preparada y con ganas de buscar su hueco en este difícil mundo de la música.

Ariadna, Eli, Nick, Javy, Anne, Rafa, Jesús, Gèrard, Bruno, Samantha, Maialen, Hugo, Anaju, Eva, Flavio y Nia han protagonizado un total de cuatro conciertos el pasado fin de semana, dos a las 5 de la tarde y dos a las 9. Con un repertorio que apenas sufrió variaciones y con Iván Labanda como el perfecto maestro de ceremonias. Un espectáculo con el que rememoraron esta peculiar edición de Operación Triunfo, la que a muchos nos salvó la cuarentena.

Nia

No voy a mentir, fue extraño entrar el sábado a un lugar tan emblemático para la música en directo y ver tanto espacio vacío entre asientos. Pero las medidas de seguridad así lo obligaban. Con capacidad reducida, de 15 000 a 1 500, los chicos de OT lograron el sold out. Además, se vendieron miles de entradas para aquellos que quisieron seguir el concierto por streaming desde otros puntos de España. Incluso desde otros países.

Las luces se apagaron y la banda en directo comenzó a tocar I’ll Be There for You. La sintonía de la mítica serie Friends fue una de las grupales más alabadas de OT 2020. Pese a todas las adversidades, y tras casi 7 meses, allí estaban ellos. ¡Qué fuerte! Nerviosos, pero con una energía especial. Felices. Cumpliendo un sueño que jamás van a olvidar.

OT 2020

Todos tuvieron la oportunidad de presentar sus singles, esas primeras composiciones que están marcando el inicio de sus carreras en solitario. Si algo define a esta generación de triunfitos es su capacidad para componer, ya lo vimos durante el programa.

Los encargados de romper el hielo fueron Jesús y Nick con Me sabe a sal e Historias robadas. El siguiente, Bruno, que cantó Fugitivos junto a Funambulista. Sin duda, el primero de los momentazos de la noche. La complicidad que demostraron encima del escenario puede que signifique una cosa: se viene una colaboración.

Nick

El resto de invitados fueron Roi Méndez, que acompañó a Gèrard en Fugaces, los chicos de Vonzo, con su amiga Anaju y su Me iré, Alfonso, que cantó Miénteme lento junto a Eli, y Famous, el ganador de la anterior edición. Este último fue el invitado de Ariadna para cantar a dúo su primer sencillo, Al santo equivocado. Una de las mejores actuaciones del concierto. Es imposible no emocionarse con la voz de ella. Sigo sin entender por qué fue la primera expulsada y no una clara finalista. Pero bueno, eso es otra historia.

En cuanto a los dúos, hubo menos de los que se esperaban. Desde un poderoso Don’t start now de Nia y Eva, pasando por el aclamado Call me maybe de Samantha y Flavio, el ya mítico Señorita de Anaju y Hugo y un Sinmigo con la mejor interpretación de Bruno y Maialen, que no debemos olvidar el pequeño detalle de que se trata de una canción de desamor. El trío de R.I.P también estuvo.

Anaju

De las individuales es obligado destacar alguna más. Javy y Maialen, con sus respectivos singles Qué sabrá Neruda y Oxitocina. Además de ser, bajo mi punto de vista, los mejores, los defendieron con creces. Actuaciones dignas de una gala de Cadena Dial, y me quedo corta.

Por supuesto, también el Run the World. Pelos de punta al escuchar a la ganadora en directo. Nia aprovechó su momento para hacer una reivindicación sobre la lucha feminista, las mujeres “somos indispensables”.

Los demás también pudieron lucirse: Samantha, Rafa, Hugo, Flavio… Y, por supuesto, Eva, quien quiso dejar claro que hay que cuidar todo lo que decimos por redes sociales. “OT no es odio”. Claro que no. Y es imposible pensar que alguien pueda decir cosas malas de una mujer que anoche se comió el escenario con una sublime versión de Bad guy (con pirueta incluida) y cuyo single, Dumb, fue el más coreado por el público. Si hay que ponerle nota, un sobresaliente. Salté de Anne, con Gérard a la guitarra, y la grupal de Forever Young, donde también cantó Iván Labanda, fueron las más bonitas de la noche.

El broche de oro lo pusieron con las dos grupales, con los que son ya sus himnos: Díselo a la vida y Sal de mí. Se despidieron fundidos en uno de sus “abrazos colectivos” mientras proyectaban de fondo unos clips de la Academia donde cada uno hablaba sobre cómo se veía en el futuro. Un futuro que empieza ahora, y ojalá todos y cada uno de los 16 podáis volar todo lo alto que os propongáis. Porque no, esto no es un adiós, es un hasta luego. Un hasta siempre. Porque sí, la edición “de los más randoms” ha dejado huella.

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