Madrid ruge con Miriam Rodríguez en un concierto inolvidable

Miriam Rodríguez

Miriam Rodríguez ha dejado huella en el Circo Price en su segunda parada en la capital de su Tour Contigo. Lo hace cada vez que se sube al escenario, cuando le pone nombre a sus cicatrices y desnuda sus emociones con una energía y una fuerza que llega hasta la última butaca del teatro. Madrid sintió la necesidad de respirar sus emociones, gritar libertad y vibrar con la leona en un concierto inolvidable en el que no cabía ni un alma.

La gallega volvía a la capital en un segundo concierto muy esperado, esta vez con botas nuevas y las pilas cargadas para darlo todo. Y así fue. El público madrileño dejó tumbado al Price con sus saltos que hicieron temblar a todo el recinto. Sus pies despegaban de tierra firme para volar con la leona. Los rugidos se oían y retumbaban hasta el último rincón.

Apagado de luces. Los gritos de emoción indicaban que Miriam Rodríguez estaba a punto de salir al escenario. El concierto arrancó con Aquí Estás. El público entregado desde que la cantante salió para ponerse frente al micrófono con su guitarra bajo el brazo. “Erais vosotros, erais casa, erais estar aquí en un Price, erais un sueño y erais hoy”. Así quiso dirigirse Miriam a los asistentes para agradecerles su cariño en la que para ella fue una noche muy especial. “El mejor día de mi vida” para la gallega que estuvo acompañada por su familia, Manuel Martos, Mamen Márquez, Magalí y los bailarines Mary Villafaina y Aaron entre otros.

Miriam Rodríguez

Miriam coge el ukelele (hace dos días que aprendió a tocarlo) para interpretar Passengers, su tema en inglés en el que el público siente la necesidad de gritarle en forma de música “nice to meet you”. No quiso abandonar el escenario. Prometió cantar Sin Rencor con el Price iluminado y miles de globos blancos acompañando su voz. Quiso celebrarlo siempre Mejor sin miedo. Pañuelos morados arriba, Miriam canta por la valentía y libertad de las mujeres. Fueron ellas las que quisieron alzar su voz al grito de Hay algo en mí, el himno feminista que ha unido a toda una generación. Tampoco quiso olvidarse de Me tienes. “Le doy las gracias a mi padre por darme una guitarra cuando tenía seis años”. La joven cantante se dirigía a su padre, su mejor compañero de sueños y miles de kilómetros recorridos. “Por cosas como estas prefiero cantar”, decía la gallega para dar paso a Prefiero.

Cuando solo necesitas Respirar llega ella para llenarte de oxígeno. Te recompones. Coges aire. Te preparas para gritar a pleno pulmón. Cada canción es un nuevo disparo al corazón que te remueve por dentro y no quieres dejar ir. La leona aparece por sorpresa en una de las gradas. Todo el Price se gira para ver lo que está a punto de suceder. En un hilo de voz casi indescriptible, Miriam entona a capella las primeras letras de Conmigo suficiente, uno de los temas favoritos de su fandom. “Sigue cantando fuerte Madrid”. Se lo pide a la gente. Unos mandaban callar mientras que otros cantaban como si fuera el último día de su vida. Después, la gallega volvía al escenario para interpretar la canción que estrenó en el Palau.

Llegaba el turno de No!, su colaboración con Pablo López que te deja sin habla. Tal como explicó la  gallega, hoy la iba a cantar con él pero al final no pudo ser. “Me hubiese encantado que hoy estuviese aquí Pablo López, vamos a tener que gritar fuerte para que se entere”. Además, quiso agradecerle todo lo que ha hecho por ella. “Cuando solo me escuchaba la pared, me escuchó mi buen amigo Pablo“. Miriam interpretó la canción con la misma energía que desprende cuando el compositor de El Patio le acompaña con su piano. Esto es lo que nos gustó del concierto. Miriam en estado puro. El foco estaba puesto en ella. Era importante que nada distrajera la atención en una noche que se lleva para siempre. Fue luz, fue huella, fue sonrisa del alma, fue destello en la noche y música que sana. La joven pedía al público que cantara a capella, mientras ella permanecía de pie en el escenario con los ojos llorosos. Unos ojos que brillaban de emoción. Las lágrimas se le escapaban mientras escuchaba como el público cantaba al unísono. Acabó rota de emoción. Sin duda, uno de los momentos más emotivos de la noche.

Miriam Rodríguez

“La realidad nunca miente. Aunque a veces nos cueste ignorarla, está ahí. Esa es la diferencia”. Con estas palabras Miriam daba paso a La diferencia, un tema que desprende vida y emoción. La gente la necesita ya en versión de estudio. Al igual que Más de lo que ves, una canción que te toca el alma y hace que no quieras irte nunca del Price. Su voz rota se te cuela muy dentro.

“Qué hago contigo, Madrid, que no me quiero ir”. Llegaba el final de un concierto emocional hasta la médula que no queríamos dejar escapar. Miriam tampoco quería irse. Era el momento de Qué hacemos. Miriam despedía su segunda noche en Madrid con Mejor sin miedo. Al final del concierto Miriam en esa conexión con su público, que siempre está a su lado de forma incondicional, quiso acercarse a los dos lados de las gradas para agradecerles todo su apoyo. “Gracias a mi familia por recorrerse kilómetros, a Mamen Márquez, una persona que me hizo mejorar y ser persona”. Y finalizaba diciendo “sin vosotros no soy nada”. Agradecida, pasional, explosiva y emocional prometió volver, muy pronto.

La chica que cantaba y se ganaba la vida en el metro con su guitarra, la misma que se recorría miles de kilómetros acompañada de su padre, ha pasado de ser una niña que sueña música a triunfar en su gira en solitario que le da oportunidad de ser ella misma. En las gradas se veían las sonrisas de orgullo y emoción de esos fans que siempre apostaron por ella, desde ese primer casting de Operación Triunfo cuando nadie lo hacía.

La joven gallega demuestra que ella es un SÍ rotundo por ser artista valiente, emocional y explosiva. Eres vida, eres el norte y sur al que necesitamos volver una y otra vez. No te detengas. Entre tanto miedo, has encontrado tu sitio, en tu casa, el escenario que te ve brillar en cada verso, cada emoción que se traspasa en tu forma de ser y sentir la música. Anoche las cicatrices se cerraron y dieron paso a un viaje al alma del que no queremos bajarnos.

Miriam es un huracán de emociones incontrolado que en cada verso te pellizca el corazón. Se queda en silencio para respirar, recomponer las emociones que desprende ahí arriba y volver a rugir con más fuerza que nunca. Respirar emociones y hacer temblar es el mejor de los cumplidos que te puede hacer una artista que provoca una catarsis emocional a su paso. No queremos irnos de su lado.

1 thought on “Madrid ruge con Miriam Rodríguez en un concierto inolvidable

  1. Gracias por esta hermosa historia. ¡Aunque soy un fan en la distancia, puedo seguir los conciertos de Miriam por estos reportaje! Esperando que algún día pueda verlo en vivo.

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